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sábado, 23 de septiembre de 2017

La cultura griega: Esparta antes de las guerras médica

Buenas noches queridos lectores de "el conocimiento nunca sobra", esta noche seguimos adelante con la cultura griega y veremos como eran las ciudades mas grandes de Grecia (Esparta y Atenas) antes de las guerras médicas, en esta ocasión veremos como era la vida y los hechos que acontecían en Esparta, y en otro post, veremos a Atenas.

Esparta

Mapa de la polis griega de Esparta
Esparta tiene como origen la invasión doria, la cual, después de destruir la civilización micénica, crea en el Peloponeso varias colonias que se transformaron en aristocracias prediales. En las costas, en Corinto, Sicione, Megara y Argos, dichas aristocracias fueron absorbidas o destruidas como consecuencia de la evolución social determinada por el renacimiento de la navegación. Pero en Esparta, grupo de pueblos aislados del mar la aristocracia doria se mantiene y aun incluso, extiende su dominio sobre Mesenia, ocupadas por antiguas poblaciones aqueas. Al relacionarse con ellas, y bajo la influencia del comercio exterior que penetra en el Peloponeso, Espara, sin embargo, evoluciona. Reunida en una ciudad bajo dos dinastías, una doria y otra aquea, cuenta con su asamblea de ciudadanos formada por los terratenientes, y su gerusia, especie de senado del que forman parte los nobles principales. A comienzos del siglo VI a.C., Esparta cobra el carácter de un estado agrario y castrense, y Sardes y Egipto buscan su alianza. 


Hacia el año 550 se produce en Esparta una vivísima reacción aristocrática dirigida por Quilón.

Los 25 mil espartanos -de quienes dependían cien mil ilotas-, campesinos sometidos a servidumbre y 250 mil periecos y mesienos, que no poseían derechos políticos, pero gozaban de completa libertas económica y social- se hallaban bajo la amenaza de ser dominados por sus propios súbditos. Quilón, con el propósito de salvar la hegemonía de su clase, iba a detener el desarrollo de Esparta. Continuar aumentando las conquistas era acabar con el poderío de la minoría doria; Esparta cesaría pues, de acrecentar su territorio. Permitir el desarrollo económico de la ciudad era ahogar a la aristocracia en una burguesía mercantil y rica, con la cual se vería fatalmente obligada a compartir el poder; para conservarlo, la aristocracia espartana, terrateniente y militar, se consagraría única y exclusivamente al ejercicio de las armas.

En lo sucesivo, el estado espartano adquiere el carácter de una comunidad militar. Todos los ciudadanos, dotados de una propiedad inalienable cultivada por siervos ilotas, hállanse compelidos a servir exclusivamente al Estado. De los siete a los veinte años, reciben una educación social uniforme en campamentos juveniles, donde no se atiende a su formación intelectual o moral, sino únicamente militar y deportiva. Se les inculcará la noción de que el individuo, con independencia del grupo, para nada cuenta; únicamente existe el Estado, es decir, la comunidad de los espartanos que constituyen la clase dominante. La conciencia individual queda sustituida por la obediencia pasiva a la ley no escrita. De los veinte a los sesenta años, el espartano queda adscrito a una compañía militar y se mantiene en perpetua situación de movilizado. Con el objeto de asegurar la continuidad estatal, está obligado a contraer matrimonio; más para impedir la existencia en el Estado de ciudadanos
clases sociales en Esparta
enfermizos, a los niños nacidos en malas condiciones se les da muerte. Y como no pueden existir en Esparta ciudadanos pobres, el patrimonio, inalienable, conserva siempre su carácter de indivisible, transmitiéndose según un riguroso derecho de primogenitura. Si el hijo de un ciudadano no cuenta con medios necesarios para vivir, se le expulsa del cuerpo cívico y pasa a formar parte de la clase de los periecos. Los ilotas son siempre siervos, pero los periecos, aún privados de derechos políticos, gozan de derechos civiles y pueden dedicarse a todas las actividades económicas necesarias para la vida de la ciudad; entre ellos, llega a constituirse una verdadera burguesía. El estado espartano se compone pues, de diversas clases de habitantes, pero solamente los ciudadanos, todos propietarios y militares lo gobiernan. Solo ellos forman la asamblea que representa el cuerpo cívico del Estado y que ejerce, en derecho, la soberanía. Sin embargo, ésta pertenece a la gerusia, senado del que forman parte, además de los dos reyes, veintiocho miembros con prerrogativas para elegir ellos mismos a los de nuevo ingreso y proponer a la asamblea la candidatura de los cinco eforos anuales, encargados del poder ejecutivo. Los dos reyes son también jefes del ejército, los eforos administran el estado y los gerontes forman una oligarquía cerrada que gobierna y constituye el tribunal supremo de justicia.

Quilón quiso que los espartanos fuera "iguales" y para ello les concedió una extensión de tierra cívica equivalente. Pero de hecho, algunos -los que habían de constituir la oligarquía de los gerontes- poseían extensas propiedades en Mesenia; si los espartanos no podían dedicarse al comercio o poseer metales preciosos, con el fin de conservar una sencillez de costumbres propias del soldado, sus mujeres tenían propiedades a su nombre, y los templos de Aquea llegaron a rebosar de riquezas que los gobernantes de Esparta habían ganado en la guerra y con el tráfico clandestino de Plata.

Casco espartano
Esparta es exactamente lo contrario a una ciudad mercantil, ya que se constituye una aristocracia agraria estancada en su evolución, porque aspira a seguir siendo una oligarquía privilegiada con el fin de mantener bajo su dominio, sin prostituirse con su contacto, a las poblaciones sobre las cuales reina. Esparta no logrará edificar en torno suyo a Grecia, porque para ello sería menester que extendiera -como habría de hacerlo Roma- el derecho de ciudadanía, ni tampoco podrá mantener un régimen territorial basado en la jerarquía social porque, de hecho, si no de derecho, su clase dominante se dejará absorber por la organización económica de Grecia con ánimo de enriquecerse.

Así, pues, Esparta representa la oligarquía de una raza de invasores que pretende mantener su dominación por la fuerza. Su sólida y bien cimentada estructura militar le garantizó durante dos siglos una verdadera potencia, permitiéndole cobijar bajo su autoridad a la liga del Peloponeso, instrumento de su hegemonía sobre la Grecia continental.

Hasta aquí el post, espero compartan, comenten, den +1 o clic a algún anuncio que les interese.

Referencias

Titulo: Historia Universal Jacques Pirene
Editorial Cumbre. S. A. de C.V. 12 Edición. 1976. Tomo I
paginas 122-124
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