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jueves, 15 de marzo de 2018

Grecia después de la guerra del Peloponeso

Buenas noches queridos lectores de "El conocimiento nunca sobra", seguiremos con la historia universal y en el post pasado vimos como la guerra del Peloponeso, había situado a Esparta como la ciudad más importante de Grecia, hoy veremos que pasó con Grecia después de que terminó la guerra y que pasó con le hegemonía de Esparta.

Reconstrucción de la independencia egipcia y hundimiento político de Grecia

La derrota de Atenas en el 404 a.C, proporcionó a Persia la hegemonía del mar Egeo, más tal éxito, no pudo compensarla del desastre sufrido con la pérdida de Egipto. En 410 a.C, al mismo tiempo que la democracia se restablecía en Atenas, estalló un levantamiento en todo el Delta, cuyo resultado fue la coronación de Amirteo en Medes, y en 404, Dario II, incapaz de lazarse a una gran expedición contra Egipto, hubo de reconocer su independencia.

Todo el Mediterráneo Oriental entró en un periodo de gran confusión política. En 403 los treinta tiranos son derrocados y se restablece la democracia. Esparta, en alianza con el rey de Persia y arrastrada a las luchas dinásticas que se producen a la muerte de Dario II (404), se ve obligada a participar en la guerra contra Artajerjes II (404-358). Egipto reconstruye su poderío naval y trata de establecer nuevas relaciones con Grecia, contra Persia. Se vuelve hacia Esparta y no hacia Atenas, su aliada de siempre, esperando lograr de éste modo el apoyo de Siracusa, que se ha mantenido en alianza con Esparta desde 415 a.C. A partir de ese entonces se invierten las alianzas. La diplomacia persa, que ya no teme a Atenas, presta su apoyo contra Esparta, convertida en aliada de Egipto. Atenas entra a formar parte de una liga constituida por Corinto, su antiguo rival, y ambas se unen a Tebas que, dueña de la Beocia, se apresta para disputar la hegemonía territorial a Esparta.

Atenas, en esta ocasión sostenida por el oro persa, destruye la flota espatana en 394, y la victoria levanta una ola de entusiasmo. La democracia sueña con reconstruir el poderío ateniense y, achacando la causa de su pérdida al hecho de haber abandonado el ideal de la ciudad, se lanza en una política nacionalista.

Atenas se halla en aquél momento en plena crisis, no solo política, sino también moral. La filosofía milesia ha llegado a formular, con Leucipo y Demócrito, la teoría materialista del atomismo. El pensamiento científico se aparta del espíritu religioso representado por el culto de los misterios. Los sofistas vuelven a revisar los valores antes adquiridos, pero solo llegan a un escepticismo total. Entonces, Sócrates, hombre del pueblo, plantea el problema en su aspecto moral y lleva a Atenas la moral humanista triunfante en Egipto, que, edificada sobre principios universales -dominio de sí mismo, conservación del justo medio, respeto ajeno- no cuadraba con las ideas cívicas atenienses, estrechamente limitadas al marco de la ciudad. La moral de Sócrates, surgida del derecho natural que coloca a todos los hombres, sean o no ciudadanos en el mismo plano, y de la idea de la divinidad concebida como consciencia universal, fue considerada como crimen por los nacionalistas atenienses, y la asamblea del pueblo lo condenó a beber la cicuta en el 399 a.C.

La prosperidad económica de Atenas, impulsada por la economía internacional, entonces floreciente, se reanima rápidamente. La banca, la explotación de la minas, el armamento naval -en su mayor parte controlado por manos extranjeras- dan nacimiento a cuantiosas fortunas. Las ciudades de Corinto y Siracusa se convierten en grandes centros industriales y Rodas llega a ser uno de los principales lugares de tránsito. Pero la economía internacional, que se impone en las ciudades griegas enriqueciéndolas, no es ya compatible con el espacio restringido de la ciudad. El nacionalismo de Atenas es un arcaísmo llamado a originar nuevas crisis.

Egipto, en plena prosperidad durante el reinado de Acoris (392-380), trata de incluir a Atenas y a la isla de Chipre en una alianza naval dirigida contra Persia. Atenas se adhiere, reconstruye su flota de guerra y prepara la restauración del Imperio.

Pero Esparta se mantiene alerta y quiere impedir a toda costa que Atenas forme un bloque marítimo griego. Para oponerse convoca en el 392 a.C., un congreso en el que propone una paz general sobre la base de la autonomía de todas las ciudades. Fraccionando a Grecia, asegura su irremediable decadencia, pero, al mismo tiempo, ello implica la dominación de toda la Liga del Peloponeso y la hegemonía de Esparta. Atenas no acepta. Esparta ofrece una vez mas su alianza a Persia, prometiéndole, además de Jonia, las islas de Chipre y de Quío, a condición de que imponga a Grecia una paz perpetua sobre la base de la autonomía de las ciudades. La diplomacia persa triunfa. Incluso los griegos acaban por someterse a su protectorado. En 392 a.C., el sátrapa de Sardes convoca, en nombre del rey a los embajadores griegos para proponerles el plan elaborado por Esparta, pero Atenas se niega a autorizar el abandono de Jonia a Persia. La corte de Susa evita la guerra, limitándose a recurrir a sanciones económicas y a bloquear los estrechos (387), lo cual es causa de una grave crisis. Siracusa, aliada de Esparta y temerosa del renacimiento de Atenas, ofrece su colaboración para imponer "la paz del rey". Ante la amenaza que se cierne y apremiados además por la crisis comercial resultante del cierre del Mar Negro, los delegados de todas las ciudades griegas se reúnen en Sardes para escuchar al sátrapa, y este, en nombre del rey, les dicta una paz que fija su estatuto (386). La diplomacia no se había  expresado nunca en semejante tono. Persia sostenía la teoría de la soberanía universal. Las ciudades griegas se convertían en estados menores, y el instrumento de su decadencia era la autonomía que, reduciéndolas a la impotencia, les obligaba a aceptar la tutela del Gran Rey, bajo el cual se realizaba por primera vez en la historia la unidad de Grecia.

Para volver a la gran política imperial de Darío, no le faltaba a Artjerjes II más que conquistar los territorios egipcios.

Hasta aquí el post, espero haya sido de su agrado y de su utilidad, espero compartan, comenten, den +1 o clic a algún anuncio que les interese. 

Saludos

Bibliografía
Titulo: Historia Universal Jacques Pirene
Editorial Cumbre. S. A. de C.V. 12 Edición. 1976. Tomo I
paginas 152-155

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